Guatemala, 21 oct (EFE).- Un tribunal de justicia de Guatemala inició hoy el juicio oral y público contra nueve guatemaltecos, acusados de participar en el asesinato, en 2007, de tres diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano (Parlacen) y su chófer.
Bajo estrictas medidas de seguridad, los nueve acusados fueron sentados hoy en el banquillo ante el tribunal, y se prevé que el juicio dure al menos 30 días.
Los sentados en el banquillo son Manuel Castillo, Carlos Gutiérrez, Linda Castillo , Mario Lemus, Vanner Morales, Obdulio de León, Carlos Orellana Donis y Marvin Contreras y Carlos Orellana Arocha, estos dos últimos ex policías.
Los asesinatos de los diputados fueron perpetrados el 19 de febrero de 2007, durante el Gobierno del presidente Oscar Berger (2004-2008) en la carretera que de Guatemala conduce hacia El Salvador, en jurisdicción de Santa Elena Barillas.
En ese lugar fueron encontrados calcinados los cuerpos de los diputados salvadoreños al Parlacen, Eduardo D'Aubuisson, William Pichinte y José González, y su chófer Gerardo Ramírez.
Tres días después fueron capturados los policías guatemaltecos Luis Herrera López, Jorge López Arreaga, José Adolfo Gutiérrez y Marvin Escobar Méndez, como autores materiales de los crímenes.
Sin embargo, el 25 de febrero de 2007, los cuatro agentes fueron asesinados en la prisión en la que fueron recluidos.
Durante la investigación que iniciaron después las autoridades, fueron detenidos el ex diputado guatemalteco Manuel Castillo, dos policías y otros seis civiles, estos últimos supuestos integrantes de una banda de narcotraficantes, que hoy enfrentan el juicio.
El fiscal del caso, Edwin Marroquín, explicó a periodistas que durante los debates, que se prevé duren un mes, presentará como pruebas unas 500 evidencias documentales, 142 testigos y 26 peritos.
Además, otras 150 evidencias materiales como teléfonos, armas de fuego, municiones, vídeos y fotografías que se incautaron durante las investigaciones.
Marroquín dijo que la principal hipótesis del crimen es que se trató de una venganza del ex diputado salvadoreño Carlos Silva, quien está detenido en Estados Unidos.
Según el fiscal, Silva habría planificado el asesinato por haber sido desaforado luego de ser acusado en El Salvador de lavado de dinero, entre otros delitos.
Aseguró que en una de las pruebas, una grabación, se escucha a Silva planificando el cuádruple asesinato, en el que participó también el ex diputado guatemalteco Manuel Castillo, quien fue detenido en agosto de 2008.
Las principales evidencias con que cuenta la Fiscalía para relacionar a Castillo con los crímenes son un listado de llamadas telefónicas que éste habría intercambiado, antes, durante y después de los asesinatos, con Carlos Gutiérrez, alias "Montaña 3", quien es señalado de "coordinar" la matanza.

