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Latino América

22/10/2010 11:51 AM

La campaña entra en la fase decisiva con virulencia y con Rousseff cada vez más favorita

Brasilia, 22 oct (EFE).- Los principales diarios brasileños cargaron hoy contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y condenaron sus críticas al candidato opositor José Serra, a quien el mandatario acusó de exagerar con fines electorales una agresión sufrida en un acto de campaña.                    "En episodios lamentables, los activistas elevan el grado de exacerbación de la campaña, mientras Lula hace ironías y acusaciones impropias", afirmó hoy el diario Folha de Sao Paulo en un editorial titulado "Descontrol", en el que analiza el papel del gobernante a falta de diez días para la segunda y definitiva vuelta electoral.                    Según O Estado de Sao Paulo, el único diario que ha asumido su apoyo a Serra en contra de la candidata oficialista Dilma Rousseff, "Lula es, reconocidamente, quien marca el tono de la campaña de su elegida y no duda en agredir siempre que se ve contrariado", así como "no mide palabras cuando va al ataque".                    En la misma línea se expresa el columnista político del diario O Globo, Merval Pereira, quien sostiene que "no satisfecho con haber transgredido todas las normas electorales, en la recta final hacia las elecciones Lula perdió todo vislumbre de vergüenza que pudiera tener por haber hecho campaña durante 24 horas por día".                    Las críticas responden a declaraciones hechas por Lula este jueves, en relación a un incidente ocurrido el pasado miércoles entre militantes del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) durante una marcha de Serra en Río de Janeiro.                    En medio de empujones de lado y lado, Serra fue alcanzado en la cabeza por una bola de papel en un momento que fue registrado en imágenes, pero poco después fue golpeado por un "objeto liviano", de acuerdo a la versión de periodistas y testigos.                    Tras los incidentes, el candidato consultó a un médico, que identificó un leve golpe en la cabeza y le recomendó reposo durante 24 horas.                    En un acto público celebrado el jueves, Lula acusó a Serra de haber montado "una farsa" e insinuó incluso que el médico que le atendió está vinculado al PSDB, con lo que sembró dudas sobre su ética.                    Según Lula, ese miércoles en que ocurrió el disturbio "debería ser declarado como el 'día de la mentira', porque vendieron todo el día que ese hombre había sido agredido" y eso "fue una mentira descarada", por la que Serra "debería pedirle disculpas al pueblo".                    Este jueves, también se registraron incidentes durante una marcha de Rousseff en la sureña ciudad de Curitiba, un fortín electoral de Serra, donde supuestos partidarios del PSDB le lanzaron unas bombas de agua a la candidata del PT, que pasó por un susto pero no llegó a ser impactada.                    Rousseff, al contrario que Lula, dijo lamentar tanto lo ocurrido con Serra como el intento de agredirla con bombas de agua, aunque aclaró que "nadie puede decir" que, en su caso, "se trató de una bolita de papel".                    Serra, por su parte, condenó la reacción de Lula y aseguró que "el presidente de la República, en vez de gobernar el país, se lanza de cuerpo y alma al proceso electoral y contribuye a sembrar este clima de violencia".                    El presidente del PSDB, Sergio Guerra, declaró este jueves que la declaración de Lula constituye "el caso más grave de esta campaña", pues lo importante "no es si un golpe duele o no", sino la "agresión y la violencia contra el proceso democrático".                    En medio de ese clima cada vez más agresivo, una nueva encuesta difundida hoy ratificó a Rousseff como clara favorita para ganar las elecciones el próximo día 31.                    Según el instituto Ibope, la candidata del PT cuenta con el 50% de las intenciones de voto, contra el 40% que obtendría Serra.
Brasilia, 22 oct (EFE).- Los principales diarios brasileños cargaron hoy contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva...

Brasilia, 22 oct (EFE).- La campaña para las elecciones que se celebrarán dentro de diez días en Brasil entró hoy en su fase más decisiva, cargada de virulencia y con la oficialista Dilma Rousseff cada vez más favorita para imponerse al opositor José Serra.

Los programas de ambos candidatos en la televisión se centraron hoy en unos confusos enfrentamientos ocurridos el pasado miércoles entre militantes del Partido de los Trabajadores (PT), de Rousseff, y del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), de Serra.

Según imágenes de televisión, en el curso de una marcha en Río de Janeiro Serra fue alcanzado en la cabeza primero por una bolita de papel y luego por otro objeto que de acuerdo a un médico que consultó poco después le causó una ligera lesión y le obligó a guardar reposo.

Tanto el equipo de campaña de Rousseff como el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificaron el incidente de "farsa" montada por Serra con fines electorales, mientras que el PSDB lo consideró una "agresión al proceso democrático" y condenó la intervención del gobernante.

Los principales diarios del país se sumaron a la indignación de Serra. En editoriales o columnas políticas, O Globo, Estado de Sao Paulo y Folha de Sao Paulo criticaron hoy el papel de Lula en la campaña, que consideraron "reñido" con la figura del jefe de Estado.

En el programa televisivo de Rousseff, un locutor declaró hoy que "el PT está contra la violencia, pero también contra la manipulación".

Agregó que "Serra se aprovechó de un conflicto entre militantes para simular una agresión que no ocurrió" y sentenció que "ese teatro no combina con un candidato a la Presidencia".

En el espacio del PSDB fue el propio Serra quien asumió la voz cantante sobre ese episodio para afirmar que el Gobierno y el PT "llegaron al colmo, pues a la agresión en la calle se suman ahora las agresiones del propio presidente y de su candidata".

Aludió así a una fuerte declaración de Lula, quien la víspera, en un acto público, dijo que el día en que ocurrió el disturbio "debía ser declarado como el 'día de la mentira', porque vendieron todo el día que ese hombre había sido agredido" y eso "fue una mentira descarada" por la que Serra "debería pedirle disculpas al pueblo".

Según Serra, "el presidente puede apoyar al candidato que quiera, pero no atropellar las leyes ni confundir campaña con Gobierno".

El candidato del PSDB hizo hincapié en que Rousseff también pretende "confundir al elector" con "mentiras" sobre su supuesta intención de promover un fuerte proceso de privatización de empresas estatales, como hubo en el Gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003), de quien Serra fue ministro de Planificación y de Salud.

"Es una mentira atrás de otra, solo para tratar de mantener el poder", denunció el líder opositor, quien aseguró que el ciclo de las privatizaciones en Brasil fue "exitoso" y "ya concluyó".

En el espacio de Rousseff, ese asunto fue enfocado hoy otra vez por el propio Lula, quien abrió el programa con una advertencia.

"Es preciso estar con los ojos bien abiertos, porque quieren privatizar el presal", declaró el mandatario, en alusión a la inmensa riqueza petrolera descubierta por Brasil en el océano Atlántico.

En este ambiente de tono encendido hoy se conoció una nueva encuesta de intención de voto, cuyos resultados ratifican la condición de favorita que todos los sondeos le atribuyen a Rousseff, quien el próximo día 31 puede convertirse en la primera mujer elegida para gobernar Brasil.

La encuesta fue divulgada por la firma Datafolha y le atribuyó a la candidata del PT una intención de voto del 50%, contra el 40% que obtendría el abanderado del PSDB.

Ese resultado coincidió en líneas generales con el de otro sondeo realizado por el instituto Ibope y difundido el pasado miércoles, según el cual Rousseff tiene el apoyo del 51% del electorado, frente al 40% de Serra.

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