Washington, 26 oct (EFE).- El Gobierno pidió hoy a las escuelas y universidades en todo el país que tomen medidas contra el acoso de estudiantes que, a su juicio, se ha convertido en una "epidemia silenciosa" y viola las leyes contra la discriminación.
Durante una conferencia telefónica con periodistas, el secretario de Educación, Arne Duncan, y otros funcionarios del Gobierno, explicaron que el acoso físico, verbal o emocional entre alumnos no sólo afecta el rendimiento académico de las víctimas sino que también viola las leyes que prohíben la discriminación en Estados Unidos.
Con este mensaje de advertencia, las autoridades quieren alentar al personal docente a que pongan en marcha planes de acción en contra del acoso de los alumnos dentro y fuera del aula.
"Las escuelas deben tomar pasos inmediatos y eficaces... para frenar el acoso, eliminar cualquier ambiente hostil y sus efectos, y evitar que el acoso vuelva a suceder", indicó una carta de 10 páginas enviada a 15.000 escuelas y distritos escolares y 5.000 universidades.
Es la primera vez que el Departamento de Educación interviene directamente, mediante una "guía", en la lucha contra el acoso de estudiantes, echando mano de los estatutos de derechos civiles de 1964, 1972 y 1973, que los protegen contra todo tipo de discriminación.
El acoso de estudiantes en base a su raza, color de piel, origen nacional, orientación sexual o discapacidad, se ha convertido en una "epidemia silenciosa" y es un problema que "no debería existir" y no debe tolerarse, enfatizó Duncan.
El fenómeno, conocido en inglés como "bullying", puede conducir incluso al suicidio de las víctimas si las escuelas no toman medidas para frenarlo, como ha sucedido con casos recientes que han acaparado la atención mediática.
El acoso de los estudiantes "es algo mucho más destructivo que un rito de iniciación" y quienes lo cometen lo hacen contra "quienes parecen vulnerables", explicó Melody Barnes, asesora para asuntos de política interna de la Casa Blanca.
Las autoridades dejaron entrever que las escuelas que no combatan el acoso de estudiantes homosexuales podrían perder fondos federales por no aplicar rigurosamente las leyes contra la discriminación por género.
Aunque no se trata de un reglamento nuevo, el anuncio de hoy sólo busca recalcar que las protecciones en vigencia también aplican a estudiantes homosexuales que son víctimas de acoso porque "no se adaptan a los estereotipos sexuales", explicó Russlynn Ali, subsecretaria de Educación para Derechos Civiles.
Una vez que surge un caso de acoso, las autoridades escolares tienen la obligación de investigar el incidente y tomar las medidas adecuadas para corregir el problema, indicaron los funcionarios.
Según el Departamento de Educación, durante el año fiscal 2010 que concluyó el pasado 30 de septiembre recibieron más de 800 quejas de acoso, que afectan a los estudiantes de todas las razas y etnias en el país.
El llamamiento a la acción por parte del Gobierno de Obama surge tras una racha de suicidios de estudiantes que han sido víctimas de acoso en sus escuelas.
Entre éstos figura el caso de Tyler Clementi, quien cursaba su primer año de estudios en la Universidad Rutgers en New Brunswick (Nueva Jersey).
Clementi, de 18 años, se tiró del puente George Washington a las aguas del Río Hudson el pasado 22 de septiembre, días después de que otros estudiantes grabaran y transmitieran por internet, sin su consentimiento, su encuentro sexual con otro hombre.
El caso ha dado fuerza a diversas campañas de educación contra el acoso de estudiantes, incluyendo la del "It Gets Better Project", en la que el propio presidente Barack Obama extendió su apoyo a las víctimas y pidió el fin de estas conductas hostiles.
La Casa Blanca planea convocar una conferencia nacional sobre el asunto a principios del año próximo, dijo Barnes.

