Charlotte (Carolina del Norte), 27 oct (EFE).- El alto porcentaje de adolescentes embarazadas y la tasa de mortalidad infantil entre hispanos continúan siendo temas de preocupación para las autoridades de Salud de Carolina del Norte, según un reporte dado a conocer hoy.
El "Reporte Anual de Salud de los Niños 2010", que realiza anualmente organizaciones estatales, el Instituto de Medicina, y Acción para Niños de Carolina del Norte, indica que en general la seguridad y bienestar de los menores del estado "continúa mejorando" pero ese "progreso" podría revertirse en los próximos años.
El estudio analizó 14 áreas relacionadas con la salud entre 2004 y 2009.
Debido a la inyección previa de capital por parte del estado durante ese tiempo, más niños tienen acceso a seguro de salud a pesar de que 1 de cada 9 menores de grupos minoritarios continúa sin tener cobertura médica.
Los expertos resaltan que sigue preocupando la tasa de mortalidad infantil, particularmente entre los hispanos, que actualmente es 6,3 por cada 1.000 nuevos nacimientos de bebés, en comparación con 6,2 de los anglos.
"Eso nos asombra e inquieta", afirmó hoy a Efe Tom Vitaglione, codirector del grupo de estudio de Carolina del Norte sobre muertes de infantes.
"Hace diez años los bebés hispanos nacían muy sanos y en grandes cantidades. No sabemos si la dieta de sus madres, el ambiente, el nuevo país, son factores que han contribuido a esta situación", agregó el experto.
Sin embargo, los números de 2009 resultaron mejores que los de 2008, cuando el promedio de muertes de infantes hispanos fue 8,2 por cada mil nacimientos y en 2007 la cifra resultó en 8,5.
Asimismo, el reporte advirtió que aunque esta mejoría es notoria, los posibles recortes presupuestarios para el 2011 de servicios como inmunización y programas de salud para familias de bajos recursos, afectará de manera negativa los resultados en los próximos años.
"El porcentaje de niños obesos continúa siendo un problema muy significativos en todas las comunidades a pesar de los esfuerzos por combatir esta epidemia", apuntó Vitaglione.
Un panorama más preocupante presentó el estudio en relación a los embarazados entre adolescentes hispanas.
Aunque la tasa en general de embarazos entre jovencitas de 15 a 19 años descendió en el último año en 44 por ciento, las hispanas, especialmente las que viven en zonas urbanas, se embarazan en una media de 173,2 por cada mil.
Esto triplica la cifra de las afroamericanas de 86,9 y de las indias nativas con 85,7, y cuadruplica las blancas no hispanas cuyo índice es 43,9.
Factores como escasas oportunidades de educación, pobreza, deserción escolar, falta de información sobre métodos de prevención de embarazos, y sobre todo, el aspecto cultural y religioso, agravan la situación entre las latinas.
"Hemos mejorado un poco en comparación con diez años pero todavía hay mucho camino por recorrer y especialmente en la formación de los padres, que son los primeros en enseñar a sus hijos sobre la vida sexual", agregó hoy a Efe Kay Phillips, directora de la Campaña de Prevención de Embarazos entre Adolescentes de Carolina del Norte.
Phillips enfatizó que un tercio de las jóvenes que esperan un niño a temprana edad termina la secundaria y al cumplir 30 años sólo consiguen trabajos que pagan 58 por ciento menos que si tuvieran educación superior.
Por lo general, las jóvenes hispanas llegan al país con el conocimiento de que no pueden utilizar condones o pastillas por sus creencias religiosas y que deben quedar embarazas a corta edad porque es su labor aumentar la familia.
"Sus padres tampoco recibieron preparación sobre el tema y por vergüenza no hablan a sus hijos de sexo y las consecuencias de no protegerse", resaltó.
Según Phillips, existen programas de prevención de embarazos específicamente para las latinas, que enseñan los riesgos y consecuencias de tener un niño a edad tan temprana y que hasta el momento han presentado buenos resultados.
En el condado Lee, al centro del estado, el porcentaje de embarazos entre adolescentes hispanas bajó en un 34 por ciento con la enseñanza de la importancia de prestar servicio comunitario y realizar visitas a centros de educación superior para mostrar las oportunidades de superación.
Los expertos en la materia esperan que la ley de Juventud Saludable aprobada en 2009 y que obliga a las escuelas a ofrecer del séptimo al noveno grado una dos opciones de educación sexual: una basada en la abstinencia y otra en los métodos anticonceptivos.

