Chicago, 28 oct (EFE).- Dos hispanas en Chicago han unido su talento y tradición en la elaboración de tartas que han hecho a más de una pareja de novios soñar con una celebración al estilo de las estrellas.
Aunque cada una tiene su propio negocio, la costarricense Emilce Verez y la puertorriqueña Irma Dinkha aportan su arte en la decoración con pasta de goma la primera y la elaboración de pasteles, la segunda, para crear las tartas de ensueño.
Llegar hasta donde está no fue fácil para Verez, quien ha deleitado el paladar de cientos de personas que han probado sus flores comestibles, hechas en pasta de goma, y que se han convertido en el centro de atracción de los pasteles que decora.
"Primero me inicié haciendo decoración con porcelana fría, pero ya llevo nueve años con la técnica de la pasta de goma. Yo misma la hago, no tiene preservantes y por eso se puede comer", dijo a Efe Verez, propietaria del taller Emily's, donde además imparte clases.
Como muchas inmigrantes llegó a Estados Unidos con la ilusión de tener su propio negocio y dar clases de artes decorativas.
En un principio se enfrentó a su mayor obstáculo: el idioma, pero aún así se destacó por su capacidad para fabricar flores y hacer la decoración de los pasteles.
Emilce está casada con un turco y el idioma ya no es un problema a medida que su popularidad ha ido creciendo, tanto que clientas anglosajonas le piden que les enseñe la técnica de la porcelana fría como la del azúcar.
"Tengo americanas que me llaman y las personas que vienen a mí es porque les gusta lo que hago y les interesa la decoración de pasteles", señaló.
Por su parte Dinkha es propietaria del negocio Beautiful Cakes en el noroeste Chicago, que atiende a una variada clientela que le pide un promedio de 20 pasteles al mes.
Y aunque han hecho infinidad de creaciones, estas hispanas tuvieron este mes uno de sus mayores retos: hacer la réplica del pastel de boda que compartieron en el año 2000 los actores Catherine Zeta Jones y Michael Douglas.
Para ello Verez fabricó más de 800 flores para una tarta de más de 5 pies horneada por Dinkha en la que se emplearon 6 libras de harina, 7,6 libras de azúcar, 60 huevos, 3 cucharaditas de sal, 4 onzas de vainilla, 3 tazas de yogur y 25 libras de azúcar glaseada.
"En ese pastel había tulipanes, rosas, orquídeas, alcatraces, fue un trabajo de un mes y medio, yo solita las hice", comentó Verez.
Y precisamente fue ese pastel, valorado en 10.000 dólares, el que les ha dado mayor reconocimiento dentro de la comunidad en Chicago.
"Es algo muy importante, es un reto para los latinos hacer algo un poquito impresionante y podemos hacer cosas que los demás también. Adaptarnos a este país no es fácil", agregó Emilce que ya piensa en cuál será su próxima creación: un libro en inglés y español donde compartirá los consejos y técnicas de la decoración de pasteles.
Cuando la tarta estuvo lista la novia, Marcela, no salía de su asombro.
"Lo amo, lo adoro, estoy muy feliz de poder contar con un pastel absolutamente hermoso", aseguró la novia, quien había soñado con una pastel así para el día de su boda.
El impresionante pastel fue la sensación de la fiesta, tanto que muchos de los 300 invitados querían tomarse una foto con esta réplica del diseño de la neoyorquina Sylvia Weinstock hecho para las estrellas.

