Washington, 1 nov (EFE).- Las desigualdades que persisten en el empleo de hombres y mujeres en África se deben más a las condiciones de los mercados laborales que a la discriminación sexual, asegura un estudio que publica hoy el Banco Mundial.
El informe, titulado "Disparidades por Género en el Mercado Laboral de África", indicó que a pesar de las variaciones de un país a otro, en el continente hay una diferencia de 17 puntos porcentuales en la tasa de participación en la fuerza laboral entre hombres y mujeres.
En el continente africano en general el 78,3 por ciento de los hombres está empleado con remuneración comparado con el 61 por ciento de las mujeres.
"Estas desigualdades se deben, principalmente, a que las oportunidades de empleo son muy limitadas y también a las diferencias en la educación, la dinámica de poder en los hogares y otras variables del capital humano", señaló el economista del BM, Jorge Arbache, uno de los editores del informe.
"Encontramos pocas pruebas que sustenten la idea de que la discriminación en el mercado laboral sea la explicación clave de las brechas laborales por género en las economías subdesarrolladas, especialmente las que tienen un mercado laboral pequeño y pueden dar empleo formal a una minoría de la población", añadió.
El estudio analizó los datos de encuestas de hogares recolectados a comienzos de la década en dieciocho países africanos en los que se consideraron factores tales como el empleo remunerado de hombres y mujeres, las diferencias en sus remuneraciones y el papel del nivel de educación.
La participación de las mujeres en el mercado laboral va desde el 40 por ciento en Etiopía, Kenia, Malaui y Uganda, al 80 por ciento y más en Burkina Faso, Burundi, Gambia, Ghana, Guinea y Sierra Leona.
En los países de África al sur del Sahara la tasa de empleo remunerado de las mujeres (53%) en el período de las encuestas es un 25 por ciento más baja que la de los hombres (70%).
Los datos muestran asimismo que en numerosos países africanos las mujeres tienen dos veces más probabilidades de estar ocupadas en el sector informal de la economía y dos veces menos probabilidades de tener un empleo en el sector público o la economía formal privada.
Las diferencias en las remuneraciones que perciben los hombres y las mujeres empleadas son enormes pero varían mucho entre los países.
En Burkina Faso, por ejemplo, la remuneración semanal promedio de las mujeres empleadas equivale al 23 por ciento de la que perciben los hombres.
En Ghana, la remuneración promedio de las mujeres es un 79 por ciento de la que tienen los hombres.

