Washington, 24 nov (EFE).- Las autoridades estadounidenses cerraron hoy a la pesca de gamba roja 10.911 kilómetros cuadrados de las aguas del Golfo de México afectadas por el vertido de crudo de BP, después de que un pescador descubriera bolas de alquitrán en su red.
La Agencia Nacional del Océano y la Atmósfera estadounidense (NOAA, por sus siglas en inglés) anunció el cierre de las aguas en su página web, en la que explicó que fue el resultado de una "abundancia de precaución".
El cierre, que sólo se aplica a la gamba roja y a las aguas territoriales de los estados de Luisiana, Misisipi y Alabama, es el primero que se produce después de que las aguas se fueran abriendo poco a poco a partir de julio, cuando se detuvo la fuga del pozo de BP.
"Las bolas de alquitrán encontradas en la captura (del pescador) pueden haberse quedado en la red cuando ésta se arrastraba por el suelo marino", una técnica de pesca común para la gamba roja, explicó la NOAA.
La agencia precisó que el resto de variedades de pesca, que se desarrollan más cerca de la superficie, "no han presentado bolas de alquitrán y no están por tanto impactadas por este cierre".
Añadió que el pescador que encontró la bola de alquitrán también buscó gambas marrones lejos del fondo del mar en un área diferente y no encontró muestras de petróleo.
La Guardia Costera está analizando las bolas de alquitrán halladas hoy para determinar si proceden del vertido del pozo averiado de BP, que liberó 4,9 millones de barriles de petróleo al mar a lo largo de tres meses.
Después del vertido, se cerraron temporalmente a la pesca más de 229.000 kilómetros cuadrados de aguas del Golfo de México, lo que provocó una cascada de demandas de pescadores y mariscadores, muchos de los cuales esperan aún hoy recibir compensación por el negocio perdido.

