Quito, 7 dic (EFE).- El Gobierno de Ecuador reactivó un programa para la fabricación de aviones militares no tripulados, que pretende producir "en no mucho tiempo", informó hoy el ministro de Defensa, Javier Ponce.
En un encuentro con la prensa, Ponce reveló que la Fuerza Aérea de Ecuador contaba con ese proyecto "hace más de seis años", pero lo detuvo "inexplicablemente" por motivos presupuestarios.
"Nosotros hemos retomado ese proyecto y ciertamente es posible hacerlo, es posible en no mucho tiempo estar en condiciones de producir esos aviones", explicó Ponce.
El ministro dijo que a principios de año se precisará el presupuesto y se tendrá una idea de cuándo podría salir la primera aeronave ecuatoriana, que se destinará a la vigilancia contra el narcotráfico, la piratería y el contrabando de combustibles.
La Marina del país usa actualmente unidades fabricadas en Israel y el ministro señaló que para el desarrollo del modelo propio posiblemente se requieran algunas piezas o elementos extranjeros.
El Gobierno también busca alianzas con Chile y Brasil para mejorar la capacidad de producción de municiones de la fábrica Santa Bárbara, así como desarrollar los astilleros "para la repotenciación de corbetas", dijo Ponce.
Las iniciativas de Ecuador se enmarcan en el objetivo de los países de la zona, reunidos en el Consejo de Defensa de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), de estimular su industria bélica para depender menos de aparatos de Israel, Francia y Estados Unidos, explicó el ministro.
Ponce dijo que no es posible desvincularse totalmente de esos centros de producción porque existe un desfase "enorme" entre la industria militar de esos países y la de América Latina, pero recalcó que se pueden aprovechar nichos de mercado.
Citó como ejemplo a la empresa brasileña Embraer, que produce la línea de aviones Supertucano para la vigilancia fronteriza y el rastreo de grupos ilegales.
Ponce dijo que la inversión de Ecuador en materiales bélicos desde 2008 hasta este año ha sido de unos 800 millones de dólares, y para 2011 el país tiene previsto gastar unos 250 millones.

