México, 19 dic (EFE).- El diestro español Matías Tejela cortó una oreja en el festejo de esta tarde, séptimo de la temporada grande, en la Monumental Plaza México, en tanto que los mexicanos José María Luévano y Juan Chávez se fueron en vacío.
Con una entrada floja, se lidiaron seis toros de Soledad y uno, un séptimo de regalo, de Jorge de María. Los del hierro anunciado bien presentados aunque se protestó el quinto de la tarde y fueron, en líneas generales, manejables.
Luévano, no ha estado mal, en el primero tuvo momentos buenos que no conjuntó y escuchó palmas tibias. Con el cuarto logró los mejores muletazos de la tarde, pero al final el toro ya se negó a colaborar y mató mal, escuchó un aviso y el trofeo que hubiese ganado con mérito se fue. Todo quedó en ovación.
Tejela, que debutó en la actual campaña, en su primero realizó una faena con buena esencia y algunos muletazos con sentimiento y mucha templanza. Mató de estocada para una oreja. Con el quinto protestado hizo el esfuerzo sin lograr plenamente el propósito. Mató pronto. Silencio.
Regaló un séptimo que empezó mal, se compuso y embistió humillado y con buena clase. La faena, que tuvo momentos magníficos, decayó por gritos de los despistados que pedían el indulto y los fallos con el acero de Tejela. De todos modos fue ovacionado.
Chávez, anda con ánimo, se mostró con una actitud plausible en sus dos enemigos, pero en los dos no anduvo fino con la espada.

