Un operativo interagencial resulto en el arresto de más de una decena de personas. Tras cinco arduos meses de intensa investigacion detectives del condado Hillsborough en conjunto con agencias federales han logrado incautar decenas de armas entre ellas pistolas, escopetas de cañon de todos los tamaños y otras armas de fuego vendidas a traves de todo el condado por criminales, grupos de pandilleros y hasta un niño de 14 años de edad. Desde octubre, oficiales incubiertos haban estado comprando armas en las calles como parte de la "operacion denominada seize fire."